No es un disco fácil, ni radial, ni bailable. Cuerpos Vol.1 es un disco introspectivo que necesita varias escuchas para enamorarse de sus canciones. Esto porque la banda logra un sonido demasiado electrónico, un Dárgelos contenido en lo vocal y mixeado, con letras directas pero que no son pegajosas, sino que se despliegan como origami con cada escucha.
Publicado originalmente como parte de un proyecto de exploración sonora, Cuerpos Vol. 1 toma canciones de la etapa de Discutible y las somete a un proceso de deconstrucción. Si esperabas el gancho pop de “La Pregunta”, aquí lo vas a encontrar fragmentado, como si estuvieras escuchando la banda sonora de un sueño febril en un club nocturno de los años 70.

El disco abandona la estructura tradicional de verso-estribillo. Se apoya en el ambiente, el minimalismo y el dub, permitiendo que la voz de Adrián Dárgelos flote como un instrumento más, perdiendo a veces su significado literal para ganar textura.
La producción es exquisita. Se nota un amor profundo por los sintetizadores análogos y los ecos infinitos. Es un disco “espacial” que se disfruta mucho más con auriculares, donde cada paneo y cada efecto de delay tiene un propósito.
El álbum cuenta con la visión de artistas como Zuker, Alejandro Paz y Terrestre, quienes logran alejar las canciones del sonido radial para llevarlas a un terreno mucho más hipnótico y sofisticado.

No es un disco fácil. Tampoco fue pensado para fanáticos acérrimos. Acá el objetivo no es buscar un mercado juvenil nuevo, suena más a una despedida de la banda que se atrevió a sacar la primera parte de un disco que busca en su atmósfera y no en lo explícito de las letras su real significado: es un disco hecho para uno, como individuo y no para la masa. Es un disco autorreferente tanto para la banda como el oyente que logra conectar con esta íntima lista de 9 canciones
Sábado 24 de enero de 2026

