Una serie de conversaciones internas filtradas de la empresa Live Nation Entertainment, matriz de Ticketmaster, publicó Rolling Stone provocó una fuerte controversia luego de que se revelaran mensajes en los que empleados se burlaban de los fanáticos y comentaban de forma irónica sobre los altos precios de entradas y servicios en conciertos.

Los chats, que habrían sido intercambiados entre ejecutivos y directivos regionales de la compañía a través de la plataforma Slack, salieron a la luz como parte de documentos presentados en un proceso judicial en Estados Unidos relacionado con acusaciones de prácticas monopólicas contra la empresa.
En algunos de los mensajes filtrados, los participantes se referían a los asistentes a conciertos como “estúpidos” por seguir pagando precios elevados. En otras conversaciones se celebraban aumentos en distintos cargos adicionales vinculados a los eventos, como estacionamientos VIP, arriendo de sillas en zonas de césped o accesos preferenciales.

Según los documentos revelados, algunos empleados comentaban con tono de broma que los fans estaban pagando sumas muy altas por servicios complementarios. Estas declaraciones generaron críticas en redes sociales y reavivaron el debate sobre el modelo de negocios de la industria del entretenimiento en vivo.
Las conversaciones se conocieron en medio del juicio antimonopolio que enfrenta Live Nation en Estados Unidos. Las autoridades sostienen que la compañía mantiene un control excesivo sobre el mercado de conciertos y venta de entradas, al integrar servicios de promoción, gestión de recintos y ticketing bajo una misma estructura empresarial.

Diversos críticos del sector han señalado durante años que esta concentración de mercado permite a la empresa fijar precios elevados y aplicar múltiples cargos adicionales en la venta de entradas, lo que ha generado constantes reclamos por parte de los consumidores.
Tras la difusión de los mensajes, Live Nation señaló que las conversaciones corresponden a intercambios informales entre empleados y que no representan la posición ni los valores de la compañía. La empresa también afirmó que los comentarios no reflejan su forma de operar ni su relación con los fans.
Live Nation es dueña de Ticketmaster y administradora del Movistar Arena Chile.

