El Ministerio de Cultura francés reconoce el legado del “French Touch” y la escena techno como un pilar fundamental de la identidad artística del país, otorgando protección y estatus a clubes y festivales.
En una decisión sin precedentes para la historia de la música contemporánea, el gobierno de Francia anunció la inclusión oficial de la música electrónica en el Inventario Nacional del Patrimonio Cultural Inmaterial. La medida busca proteger, promover y transmitir los conocimientos técnicos y artísticos de un género que ha posicionado a Francia como una potencia mundial durante las últimas tres décadas.
El anuncio fue realizado esta semana por el Ministerio de Cultura, validando una reivindicación histórica de colectivos, DJs y productores que durante años lucharon para que la electrónica dejara de ser vista únicamente como una actividad de ocio nocturno y fuera reconocida como una expresión artística legítima.

Del underground al reconocimiento estatal
El informe oficial destaca el fenómeno del “French Touch” —movimiento surgido en los años 90— como un elemento clave en esta designación. Artistas como Daft Punk, Jean-Michel Jarre, Laurent Garnier y David Guetta son citados no solo como músicos exitosos, sino como embajadores culturales que exportaron una estética y un sonido único al resto del mundo.
“La música electrónica es más que fiesta; es técnica, es ingeniería de sonido y es comunidad. Reconocerla como patrimonio es asegurar que su historia no se pierda y que sus espacios de creación sean respetados”, señalaron fuentes cercanas al comité de evaluación patrimonial.
¿Qué cambia con esta medida?
Este nuevo estatus jurídico trae consigo implicaciones prácticas inmediatas para la industria musical francesa:
- Protección de espacios: Los clubes nocturnos y discotecas emblemáticas podrán solicitar el estatus de “institución cultural”, lo que les otorgará protección legal frente a la especulación inmobiliaria y quejas vecinales por ruido, similar a la protección que gozan teatros o cines.
- Archivos históricos: Se destinarán fondos públicos para la creación de un archivo nacional que preserve grabaciones, fanzines, carteles y documentales sobre la evolución del techno y el house en el país.
- Educación: La producción de música electrónica ganará terreno en los programas de conservatorios y escuelas de arte estatales.
Siguiendo los pasos de Berlín
Con esta resolución, Francia se alinea con Alemania, que ya había otorgado un reconocimiento similar a la escena techno de Berlín. Sin embargo, el enfoque francés pone un énfasis especial en la producción musical y la “luthería digital” (el arte de crear sonidos), reconociendo el savoir-faire de sus ingenieros y productores.
Se espera que el próximo paso sea la postulación de esta manifestación cultural ante la UNESCO, buscando un reconocimiento a nivel global.
Por Mauricio Aravena Z
Viernes 26 de diciembre de 2025

