La cuenta oficial del Gobierno de Chile en Instagram atraviesa una redefinición estratégica tras el cambio de mando del 11 de marzo de 2026, con la llegada del Presidente José Antonio Kast. Impulsado con cada nueva publicación, una transformación tanto visual como discursiva, alineando el perfil con el slogan “Trabajando para usted” y marcando un quiebre con la etapa anterior mediante el archivo de contenidos previos.
En términos de identidad visual, se observa una línea gráfica renovada basada en colores sobrios, tipografías claras y una estética uniforme en publicaciones y portadas de Reels. Cumple con transmitir orden, eficiencia y coherencia institucional, facilitando el reconocimiento de la marca gobierno dentro del feed.
La estrategia de contenidos o plan de comunicaciones se estructura en tres ejes principales. El primero es el despliegue en terreno, destacando la presencia de autoridades en regiones para proyectar cercanía y descentralización.
El segundo corresponde a la comunicación de servicio, enfocada en informar sobre beneficios, trámites y contingencias, como el alza de combustibles o la logística de Semana Santa.
El tercer eje es la humanización de autoridades, mediante contenido breve que muestra aspectos cotidianos, aunque con recepción dividida entre los usuarios.
En cuanto a la gestión de crisis, la cuenta ha enfrentado episodios relevantes en sus primeras semanas. Destaca la controversia por publicaciones que calificaron la situación financiera del país como “quiebra”, lo que obligó a eliminar contenido tras aclaraciones oficiales. Asimismo, el hackeo de cuentas personales del Presidente generó la necesidad de emitir comunicados institucionales, evidenciando desafíos en la coordinación y verificación de la información.
La gestión de crisis afecta en el manejo de la comunidad porque se basa en una moderación activa al aumentar los comentarios negativos. Se prioriza la eliminación de spam y bots, el silencio frente a críticas políticas y la visibilización de comentarios positivos. Esta estrategia ha generado una percepción de menor diálogo con la ciudadanía y un entorno digital polarizado.
A nivel de métricas, la cuenta muestra un crecimiento orgánico aproximado del 15% en interacciones, impulsado por el cambio de administración. Sin embargo, la comunidad se mantiene dividida entre apoyo y crítica, reflejando el contexto político actual.
En conclusión, la cuenta se posiciona más como una herramienta de difusión institucional que como un espacio de conversación. Su efectividad dependerá de mantener coherencia comunicacional y fortalecer la credibilidad frente a eventuales errores o crisis.
Por Agencia MAZMEDIA

