Live Nation toma el control del Movistar Arena

La multinacional estadounidense Live Nation Entertainment concretó la adquisición del 51% del control del Movistar Arena de Santiago, uno de los recintos más importantes para conciertos y eventos masivos en Chile.

La operación, presentada como una alianza estratégica para potenciar la oferta cultural y atraer más giras internacionales, ha encendido alertas en el sector por el alto nivel de concentración que implica en la industria del entretenimiento en vivo esta adquisición.

Esto porque Live Nation no es solo una promotora global de conciertos; también es la controladora de Ticketmaster, la principal plataforma de venta de entradas del país. Esta integración de producción, recinto y ticketing bajo un mismo conglomerado, reproduce en Chile un modelo ampliamente cuestionado en otros mercados por reducir la competencia y presionar al alza los precios para el público.

Desde la compañía sostienen que la llegada del gigante estadounidense permitirá mejorar la infraestructura del Movistar Arena, optimizar la experiencia del espectador y posicionar a Santiago como un hub sudamericano para grandes espectáculos. Sin embargo, críticos del acuerdo advierten que estos beneficios podrían venir acompañados de menor diversidad artística y mayor dependencia de circuitos internacionales altamente rentables, en desmedro de propuestas locales y alternativas.

La preocupación no es nueva. En Estados Unidos y Europa, Live Nation y Ticketmaster han sido objeto de investigaciones antimonopolio y fuertes críticas de artistas y consumidores, especialmente por el uso de tarifas dinámicas, cargos adicionales poco transparentes y la escasa capacidad de elección del público al momento de comprar entradas.

En el contexto chileno, donde los precios de los conciertos han aumentado de forma sostenida en los últimos años, la operación reabre el debate sobre el rol del Estado y de los organismos reguladores frente a un mercado cada vez más concentrado. Hasta ahora, no se ha informado de condiciones específicas ni exigencias regulatorias asociadas al traspaso de control del recinto.

Para músicos, productores independientes y parte del público, la interrogante central es si esta nueva administración priorizará la diversidad cultural o reforzará un modelo centrado casi exclusivamente en grandes giras internacionales, con entradas cada vez menos accesibles para el público local.

La entrada de Live Nation al Movistar Arena marca, así, un punto de inflexión para la industria del espectáculo en Chile: una promesa de mayor escala y visibilidad internacional, pero también un riesgo claro de pérdida de equilibrio, competencia y acceso, en un sector donde la música y la cultura comienzan a operar bajo las mismas lógicas de los grandes conglomerados globales.

Por Mauricio Aravena Z
Domingo 14/12/2025

Por Mazmedia

Hablamos porque sabemos hablar

Agregar un comentario